Detroit no sería nada sin las personas que lo hacen posible cada día. Vosotros sois el motivo por el que cada cliente que venga, repita.
Lo que más me gusta de construir este proyecto es precisamente esto: crear un equipo donde la gente venga con ganas, donde el compañerismo sea real y donde cada uno sepa que el de al lado le cubre cuando lo necesita. El hoy por ti, mañana por mí no es solo una frase aquí, es una manera de ser.
Sé que la hostelería no es fácil. Los turnos, el ritmo, la situación del día a día personal de cada uno… Y precisamente por eso valoro enormemente a las personas que eligen hacerlo bien incluso cuando cuesta. Y espero que entendiendo nuestros valores, Detroit Más Que Desayunos os sirva para trabajar bien y felices.
Cuando haya un cliente en la sala, esa persona es vuestra prioridad. El buen rollo entre vosotros es importante, de verdad, pero tiene su momento. El cliente siempre va primero, porque de él depende todo lo demás.
Detroit es un proyecto vivo, que crece con cada uno de vosotros. Si tienes ganas de sumar, aquí tienes tu sitio.